Tipos De Masajes Para Un Bebé Recién Nacido: Técnicas Y Más

Después de que tu bebé nazca, es hora de empezar ese emocionante proceso de vinculación con ellos en el mundo exterior. Masajear a tu recién nacido es una forma maravillosa de construir una relación cercana con tu bebé. Por esa razón en este post te vamos a decir cuáles son los mejores masajes para un bebé recién nacido.

Se ha demostrado que el masaje mejora el sistema inmunológico, el aumento de peso y las habilidades motoras del bebé. Puedes empezar a masajear a tu bebé justo después de nacer, aunque es una buena idea consultar con tu médico antes de hacerlo.

Tipos de masajes para un bebé recién nacido

Tipos De Masajes Para Un Bebé Recién Nacido

Los bebés necesitan ser tocados para crecer física y emocionalmente sanos; y se sabe que el masaje a los bebés refuerza su sistema inmunológico, ayuda a fomentar el desarrollo muscular y reduce su estrés.

Puedes empezar a dar masajes suaves a tu bebé en las primeras semanas después de que nazca. Esta actividad es una excelente forma de crear un vínculo con tu pequeño y crear un ambiente relajante para ambos.

Poder saber cómo y cuándo masajear a tu bebé te ayudará a sacarle el máximo provecho de esta buena práctica terapéutica. Masajea cada parte del cuerpo del bebé para calmarlo… ¡y a ti! Crea un ambiente calmante con aceites naturales calentados, canciones y una manta suave.

1. Masaje en la barriga, el pecho y la espalda de tu bebé

Debes hacer que tu bebé se encuentre lo más cómodo posible. Trata de hacer el masaje en una habitación cálida que tenga luz tenue, además bueno que la temperatura no sea demasiado fría.

Los masajes en la barriga, espalda y pecho del bebé se deben hacer como te especificamos a continuación:

1- Mantén el contacto visual y háblele suavemente a tu bebé.

Establece contacto visual con tu bebé y usa un tono de voz suave para hablarle durante el masaje. Esto ayudará a fortalecer el vínculo entre ustedes dos y ayudará a tu bebé a aprender a regular sus emociones.

2- Mueve tu mano desde la base de la caja torácica hasta el vientre.

Pon la palma de tu mano en el torso del bebé. Acaricia hacia abajo, aplicando un poco de presión. Muévete horizontalmente para alcanzar los lados izquierdo y derecho del cuerpo del bebé.

  • Sé muy suave con la presión, especialmente en las primeras semanas de vida de tu bebé. Aunque se ha demostrado que un poco de presión aumenta los beneficios del masaje, no quieres presionar demasiado en el pequeño cuerpo de tu bebé.

3- Masajes con los dedos.

Usa la punta de tus dedos para hacer un círculo alrededor del abdomen de tu bebé. Muévete en el sentido de las agujas del reloj. Este masaje en particular ayuda a la digestión. No te sorprendas si tu pequeño suelta un poco de gas. Si lo hacen, es una buena señal de que el masaje está funcionando.

4- Masaje con el movimiento I.L.U.

Haz el movimiento de “te amo” para un movimiento dulce y relajante. Este movimiento combina las letras “I”, “L” y “U”. Comienza trazando la letra “I” (sólo haz una línea arriba y abajo) en el lado izquierdo del bebé. Luego, haz una “L” hacia atrás acariciando el pecho del bebé debajo de la caja torácica y bajando por su lado izquierdo. Por último, traza una “U” al revés moviendo los dedos por el lado derecho, alrededor del ombligo y por el lado izquierdo.

  • Mientras lo haces, dile “Te amo” a tu bebé, haciendo coincidir la palabra con el movimiento.

5- Traza un corazón a través del pecho de tu bebé.

Utiliza las yemas de los dedos para ejercer una suave presión. Empieza en el esternón (en el medio de la parte inferior de la caja torácica) y sube por el pecho hasta los hombros. Haz que las puntas de los dedos se junten en el medio de la parte superior del pecho.

6- Haz una “X” en todo el torso de tu bebé.

Acaricia desde la cadera del bebé hasta su hombro. Luego repite en el otro lado.

7- Lleva al bebé a tu regazo o a su pecho para el masaje de espalda.

Si lo prefieres, también puedes acostarlo boca abajo en una manta delante de ti. De cualquier manera, asegúrate de que su cabeza esté volteada hacia un lado para que pueda respirar.

  • Crear el contacto piel a piel tiene muchos beneficios, incluyendo la creación de un efecto calmante y reconfortante. Colocar a tu bebé sobre tu pecho le permite escuchar tus latidos, sentir calor corporal y vincularse con tu aroma.

8- Haz círculos y acaricia la espalda de tu bebé.

Utiliza las yemas de tus dedos y evita presionar la columna vertebral de tu bebé. En su lugar, traza pequeños círculos a la izquierda y a la derecha de la espalda de tu bebé. A continuación, acaricia con los dedos desde el cuello del bebé hasta las nalgas y vuelve a subir. Finalmente, usa las puntas de sus dedos para formar un rastrillo y muy suavemente “rastrilla” arriba y abajo de la espalda de tu pequeño.

2. Masajea la cabeza y la cara de tu bebé

Use movimientos suaves de frotamiento cuando estés siguiendo esta guía de masajes para un bebé recién nacido. Recuerda no masajear a tu bebé usando la misma fuerza que usarías para un adulto, además es recomendable que uses más que todo tus dedos para frotar suavemente el cuerpo del bebé.

Los masajes en la cabeza de tu bebé se deben hacer de la siguiente manera:

1- Acaricia el cuero cabelludo de tu bebé.

Acuna la cabeza de tu bebé con ambas manos para acariciar su cuero cabelludo. Pon la mano debajo de la cabeza y el cuello de tu bebé para asegurarte de que está bien apoyado. Usa las yemas de los dedos para trazar círculos muy pequeños en el cuero cabelludo. Evita el punto blando justo en la parte superior de la cabeza.

2- Masaje de corazones en la cabeza del bebé.

Haz un corazón alrededor de los bordes de la cara de tu bebé. Utiliza las puntas de tus dedos punteros. Empieza en la coronilla de tu bebé y baja hasta su barbilla.

3- Acaricia las cejas, la nariz y las mejillas de tu bebé.

También puedes usar tus dedos punteros para este movimiento. Se muy suave y muévete lentamente. Considera decirle a tu bebé qué parte de su cara estás tocando!

4- Masajea la mandíbula de tu bebé en círculos suaves y delicados.

Utiliza sólo las yemas de los dedos y aplica solamente una pequeña cantidad de presión. Luego puedes trazar un círculo alrededor de sus pequeñas mejillas.

Técnicas Para Masajear Un Bebé

3. Masaje en los brazos y piernas del bebé

Cuando estés realizando esta guía de masajes para un bebé recién nacido, recuerda hacerlo cuando el bebé esté de humor. Recuerda que a veces los bebés no tienen ganas de que les den masajes por cuestiones de salud, malestar, tienen hambre, entre otras cosas.

Veamos ahora cómo hacer masajes en la extremidades de tu bebé:

1- Haz una pulsera con tus dedos y acaricia sus brazos.

Sostén la muñeca de tu bebé suavemente con una mano. Con la otra mano, rodea el brazo del bebé por debajo del hombro y acaricia suavemente hacia abajo. También puedes hacer presión suave en el brazo cuando mueves hacia abajo. Repite los movimientos del otro lado.

  • Puedes invertir y repetir este movimiento varias veces en ambos lados.

2- Frota las palmas de tu bebé con tus pulgares.

Golpea la parte superior del brazo de tu bebé con la punta de los dedos para relajarlo. Luego, mueve tus pulgares desde el talón de su mano hasta la parte superior de su palma. Repite luego con la otra mano.

3- Aprieta y endereza cada dedo de tu pequeño.

Gira la mano de tu bebé y acaricia desde la muñeca hasta la punta de cada dedo. Debe ser muy suave con la presión. ¡Asegúrate de hacer este masaje en las dos manos!

4- Forma una “C” alrededor del muslo de tu bebé.

Este es el mismo movimiento del brazalete que se explicó en el masaje que se hacía en los brazos del bebé. Acaricia tanto el interior como el exterior de la pierna de tu bebé, desde la cadera hasta el tobillo. Invierte y repita el movimiento unas cuantas veces, y luego ve al otro lado.

5- Masajea los pies de tu bebé

Usa tus pulgares y las yemas de los dedos para masajear los pies de tu bebé. Mueve tus pulgares hacia arriba y sobre el otro como si estuvieras subiendo una escalera por la parte inferior del pie de tu bebé. Luego, acaricia desde el talón hasta los dedos de los pies en un solo movimiento.

  • Puedes trazar suavemente círculos en la parte superior de sus pies.
  • Para finalizar, haz círculos muy pequeños con la punta de los dedos alrededor de sus tobillos.

6- Movimiento de bicicleta

Flexiona las piernas de tu bebé con un suave movimiento de bicicleta. Esta parte de “flexión” del masaje debería ayudar a tu bebé a ganar peso, mejorar su desarrollo óseo, ayudar a la digestión y aliviar los dolores por gases. Agarra los pies de tu bebé suavemente con ambas manos. Luego, bombea las piernas de tu bebé para que se muevan hacia adentro y hacia afuera contra su estómago.

7- Flexión de brazos.

Flexiona los brazos de tu bebé hacia dentro y hacia fuera como si fueran alas de mariposa. Sostén las manos de tu bebé y sonríales. Luego, mueve los brazos de tu bebé hacia adentro y hacia afuera a través de su pecho, ayudándole a doblar los codos.

4. Crea la experiencia de masaje perfecta

Los masajes para un bebé recién nacido deben hacerse con movimientos firmes y suaves; aunque tampoco deben ser demasiado suaves, ya que pueden hacerle cosquillas al bebé. Para tu rutina de masajes puedes crear una verdadera experiencia entre tú y tu bebé.

1- Reserva al menos 30 minutos para el masaje.

Elije un momento en el que sepas que no tendrás prisa. Esto hará que sea una experiencia tranquila y relajada tanto para ti como para tu bebé.

2- Rutina de sueño

Dado que el masaje puede relajar a tu bebé y darle sueño, considera hacerlo parte de tu rutina para dormir. Esto también puede ayudarte a aprender a asociar el masaje con el hecho de irse a dormir. Si le das un masaje a tu bebé antes de su baño, por ejemplo, podrás enjuagar los aceites que uses durante la sesión.

3- Espera hasta que tu bebé esté alerta y ya no esté lleno.

Espera al menos una hora después de su alimentación para darle un masaje a tu bebé. Esto le ayudará a digerir completamente su comida. El masaje también funcionará mejor si tu bebé está despierto y con los ojos bien abiertos.

4- Calienta la habitación a unos 24 °C y coloca una manta.

Ya que le vas a quitar la ropa a tu bebé hasta y su pañal, es mejor que la habitación esté en el lado más cálido. Esto evitará que el bebé se enfríe durante la sesión. Coloca una manta gruesa y suave para acostar al bebé durante el masaje.

5- Considera usar aceites.

Puedes usar aceites comestibles sin perfumar para aumentar los beneficios del masaje. Los aceites naturales como el de coco y cártamo son los mejores, ya que no obstruirán los poros del bebé. Aunque no tienes que usar aceite, se ha demostrado que tiene algunos beneficios. Debería mantener la piel de tu bebé agradable y húmeda, y también podría conducir a un aumento de peso extra.

  • Calienta los aceites frotando una pequeña cantidad entre tus dedos.

6- Cántale a tu bebé o juega a las canciones de cuna.

Usa el sonido de tu voz para ayudar a tu bebé a relajarse. Háblele en tono de canción mientras toca música instrumental de fondo. O canta las canciones tú mismo para proporcionar la música por su cuenta.

7- Conoce las respuestas positivas y negativas de tu bebé.

Con el tiempo, aprenderás los signos individuales de tu bebé. En general, debes esperar que un bebé feliz esté  arrullando, soltando gases, haciendo contacto visual contigo y respirando fácil y uniformemente. Un bebé estresado puede tener hipo, manchas de piel roja o pálida, evitar enfocarse en ti, y/o llorar.

Masajes Para Un Bebé

Consejos

Te sugerimos que no olvides los siguientes puntos:

  • Habla con tu bebé durante el masaje. Pídele permiso antes de empezar y guíalo en cada paso. Puede que no sea capaz de entender cada palabra que dices, pero reconocerá tu voz y tus tonos felices.
  • Ten cuidado de no sobrecalentar los aceites de masaje que uses con tu bebé. Frota el aceite entre tus manos para comprobar la temperatura antes de aplicarlo a la piel de tu bebé.
  • Puedes empezar con cualquier parte del cuerpo y seguir el orden que quieras.
  • Ti masaje puede ser tan corto como 5 o tan largo como 20 minutos. ¡Haz que la sesión funcione para ti y tu bebé!

Advertencias

Debe tener cuidado acerca de lo siguiente:

  • Habla con un pediatra antes de comenzar una rutina de masajes, especialmente si tu bebé nació antes de la fecha prevista.
  • Evita masajear la barriga de tu bebé si la zona del cordón umbilical no se ha curado completamente. Esto suele tardar entre dos semanas y un mes.

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